La demostración de productos como medio promocional


Las demostraciones de productos son una efectiva técnica de ventas. Mostrar el producto a los consumidores ayuda en la decisión final de compra.

Las demostraciones permiten:

  • Mantener la atención del cliente

  • Influir sobre el consumidor para que pruebe el producto
  • Mostrar y explicar las características del producto.
  • Dirigirse a las necesidades específicas del consumidor
  • Generar confianza. Sólo cuando el comprador vea las ventajas del producto comenzará a ser consciente de los beneficios que le puede generar.

     

En una demostración es importante que el vendedor conozca a fondo todos los aspectos del producto en cuestión. Así estará realmente preparado para realizar la exhibición que el producto requiere. Hay que presentar el producto al prospecto para conseguir evidenciar sus beneficios; es la forma práctica de representar las ventajas y utilidad del mismo.

Para conseguir que una demostración sea exitosa es preciso:

  • Planear y ensayar la demostración previamente.

  • Apoyar la demostración con las ventajas al posible cliente.
  • Permitir que el cliente participe. Estar más cerca del producto le hará sentirse más seguro.
  • Realizar una demostración atractiva que logre atraer la atención del prospecto, consiguiendo que no se desvíe su atención hacia otro objeto que no sea el que se le está mostrando.
  • Recordar que el prospecto utiliza los cinco sentidos. Debemos hacerle entrar en el juego para que explote todos y cada uno de ellos.
  • Explicar la demostración que se está realizando. Este punto es clave para que el receptor comprenda en cada momento qué está ocurriendo.
  • Relacionar el producto con el prospecto. Se trata de conseguir llegar a sus necesidades, deseos y aspiraciones.
  • Hacer participar activamente al prospecto para que éste se sienta involucrado en la demostración.

     

Una demostración corta, pero llamativa, consigue generar un efecto mayor que una larga, en la que se pretendan dar muchas explicaciones, ya que acaba siendo tediosa. Por ello, el vendedor no debe:

  • Recargar la presentación de detalles
  • Generalizar. Los adjetivos comunes no expresan nada acerca del producto.
  • Ser distante durante la demostración. Es importante que el vendedor se involucre y que consiga implicar a su receptor.

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