Externalizar: siempre un beneficio

 

En un entorno altamente competitivo, las empresas necesitan concentrar sus esfuerzos en el conjunto de sus actividades distintivas, en las que radica su diferenciación y que son generadoras de valor añadido.

Para ello, las empresas recurren cada vez más al outsourcing o externalización de procesos, delegando en empresas de servicios especializadas la gestión de ciertas actividades, centrándose en su actividad principal, que es lo que realmente les diferencia en un mercado muy competitivo y globalizado.


Lo mires por donde lo mires todo son ventajas:
- Optimización y control de costes. 
- Transformación de costes fijos en variables. 
- Flexibilidad y rapidez. 
- Mayor capacidad de reacción ante los cambios que afecten al mercado. 
- Mejora de la calidad del proceso que se externaliza. 
- Acceso a recursos y capacidades de empresas especializadas. 
- Incremento de tiempos en tareas distintivas. 
- Transformación de un centro de coste en un centro de servicios con niveles de calidad preestablecidos.